Adentra UANL a estudiantes en la ciencia durante el Verano de Investigación

  • Cerca de un millar de estudiantes pudieron internarse durante cuatro semanas en proyectos científicos junto a especialistas de 39 facultades, institutos y centros de investigación.


Instaurado desde 1999, el Programa de Verano de Investigación Científica y Tecnológica (PROVERICYT) se ha consolidado como semillero para futuros investigadores en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). 

 

En su actual edición 2026, esta iniciativa cuenta con la participación de 985 estudiantes de nivel bachillerato y licenciatura, quienes se adentran en el mundo de la investigación e innovación durante el periodo vacacional de verano. 

 

El Secretario de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico de la UANL, José Ignacio González Rojas, explicó que el propósito de este programa es integrar a los universitarios en los diferentes campos de la ciencia para que experimenten la investigación en vivo junto a expertos en sus laboratorios y centros de trabajo.

 

“El primer beneficio que obtienen los estudiantes es que se están adentrando en el mundo de la ciencia y qué mejor que hacerlo al lado de investigadores. Son muy importante estas experiencias en su desarrollo integral y la promoción de un pensamiento crítico. 

 

“Los muchachos que se adentran a participar en estos veranos científicos ya tienen una vocación por la ciencia y seguramente serán los futuros investigadores de esta Universidad y esto es lo que buscamos: sembrar esa semilla en nuestros jóvenes para que ellos sean el motor del cambio de nuestra sociedad”, agregó.

 

Semillero de investigadores

 

En la última década, el programa ha sumado la participación de 10 mil 922 estudiantes de diversas preparatorias y facultades. En la actualidad colaboran 593 investigadoras e investigadores adscritos a 39 institutos y centros universitarios. 

 

De acuerdo con González Rojas, el programa fomenta la capacidad de análisis, el planteamiento de soluciones, el liderazgo y el trabajo en equipo. Asimismo, ayuda a desarrollar habilidades blandas como la toma de decisiones y el trabajo bajo presión.

 

“Es importante que los jóvenes sepan que las instalaciones de investigación de la Universidad están abiertas y son para ellos. Es decir, la investigación no es un círculo cerrado, sino que es un círculo abierto, un área donde cualquier joven que quiera participar puede tener esta experiencia formativa”, añadió.

 

Una experiencia científica

 

Desde la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales (FCPYRI), el verano científico se vivió con intensidad, pues la institución albergó proyectos en su Laboratorio de Comunicación Política (LACOP), con académicos como Felipe de Jesús Marañón Lazcano.

 

Valeria Cortez Gaytán, estudiante del segundo semestre de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, participa en un proyecto cuya línea de investigación es la construcción emocional ciudadana a través de la comunicación política.

 

Para la joven, las ciencias sociales representan una vía amplia para experimentar, conocer el pensamiento de la sociedad y diseñar estrategias que impacten positivamente en la construcción de un país y un mundo mejor.

 

“A final de cuentas, la ciencia es una manera en la cual nosotros podemos experimentar, podemos conocer y ampliar el conocimiento de la gente. Es una forma de poder que incluso nos ayuda a nosotros a reconocer y saber más de lo que queremos hacer en nuestra carrera”, puntualizó.

 

Por su parte, la estudiante de octavo semestre Rosana de la Rosa Rodríguez participó durante las cuatro semanas del programa de investigación. Aseguró que esta estancia ayuda a conocer cómo funciona la sociedad y permite involucrarse en proyectos científicos a temprana edad.

 

“La ciencia para mí es poder llegar a conocer cómo funciona lo que es el mundo y aprender un poquito cómo son las personas, su carácter y cómo nos relacionamos. Además, siempre he estado involucrada en proyectos de investigación aquí en la facultad”, informó.

 

Aprenden sobre inmunología 

 

Durante el verano de 2026, el Laboratorio de Inmunología de la Facultad de Medicina se ha convertido en el escenario donde estudiantes de diversas facultades viven de primera mano la experiencia de la investigación científica real junto a su asesor Adrián Geovanni Rosas Taraco.

 

Entre los participantes de este verano se encuentra Mathías Alejandro Arrieta Finol, un estudiante de quinto semestre de la Facultad de Ciencias Biológicas. Para él, esta estancia representa una oportunidad invaluable para mejorar su currículum y prepararse para la materia de inmunología que cursará el semestre entrante.

 

“Las principales cosas que esperaba antes de entrar aquí al verano era aprender mucho más sobre inmunología, que es una materia que voy a empezar a llevar este semestre que va a comenzar. A través de este verano puedo abrirme también a la posibilidad de llegar un poco más preparado y buscar la forma de especializarme en esa área”, dio a conocer.

 

Por su parte, Manuel Fabrizio Medrano Barraza, estudiante de quinto semestre de Medicina y originario de Ciudad Victoria, Tamaulipas, vive su segunda experiencia en este programa. Tras una primera estancia entre el segundo y tercer semestre, Manuel decidió regresar motivado por su gusto por la inmunología.

 

“El trabajo de laboratorio es muy diferente al de la teoría. Normalmente en la teoría vemos varios tipos de información y, por otro lado, aquí en la práctica, tienes la oportunidad de verlo por ti mismo. De lo que trata este curso es de aplicar la teoría que viste durante el curso de inmunología en el laboratorio”, informó.

 

Finalmente, Diego Antonio Rodríguez Ibarra, también estudiante de quinto semestre de la carrera de Médico Cirujano y Partero, decidió invertir sus vacaciones en la ciencia tras quedar fascinado por la materia de inmunología el semestre pasado.

 

“En estas cuatro semanas he estado aprendiendo un poco de todo, más que nada es una introducción a lo que es la investigación, con ese interés yo le pedí al doctor entrar. Hemos estado viendo cuantificación de proteínas, citometría de flujo, cultivo celular y PCR. La práctica hace que la manera de aprender sea más cómoda y didáctica”, aseguró.

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